Los grupos electrógenos tienen múltiples usos debido a su capacidad de garantizar el suministro eléctrico ante cualquier tipo de falla o problema con la red eléctrica habitual.
Uno de los usos más comunes de los grupos electrógenos es como sistemas de emergencias en edificios donde el flujo eléctrico es vital para el funcionamiento de sus actividades tales como hospitales, fábricas o comercios. Requieren tener energía permanentemente para evitar la pérdida de vidas humanas o grandes perjuicios económicos.
Por ejemplo, en hospitales, la instalación de los grupos electrógenos de emergencia en hospitales es obligatoria, y suele ser habitual en supermercados, industrias, bancos, centros informáticos, centros comerciales… Sin embargo, cada vez más familias optan por adquirir grupos electrógenos también para garantizar su electricidad para poder realizar sus actividades cotidianas básicas en caso de una catástrofe natural o un fallo en el sistema. Otro de los usos de los grupos electrógenos es el industrial. Muchas empresas necesitan actuar en zonas donde no hay fuente de energía eléctrica, por lo que emplean los grupos electrónicos para abastecerse.
Este tipo de grupos electrógenos se caracterizan por su elevada potencia para poder funcionar con las máquinas especializadas de la industria, y por su resistencia. De hecho, muchos modelos optan por añadir impermeabilidad a sus grupos electrógenos para que puedan resistir condiciones climáticas adversas en el exterior.
Estos modelos son capaces de proporcionar una gran cantidad de energía ininterrumpidamente por lo que se emplean en canteras, minas, instalaciones de telecomunicaciones ubicadas en lugares montañosos, hoteles, así como en lugares en los que, de forma puntual, es necesaria la producción de energía eléctrica: conciertos, obras civiles, etc.
Por otra parte, también es muy popular el uso de los grupos electrógenos portátiles para tener electricidad en camping o caravanas con el objetivo de tener electricidad para las actividades básicas cotidianas y no tener que renunciar la comodidad.
De esta manera, se puede cocinar, calentar agua u obtener calefacción en medio del campo sin necesidad de contar con un suministro eléctrico convencional.
También, se suelen emplear en embarcaciones donde tampoco hay red eléctrica y la necesitan para el funcionamiento de sus aparatos electrónicos.
Estos son los tres usos básicos de los grupos electrógenos, sin embargo, hay muchos más dependiendo de las necesidades de cada uno.
